Casi la mitad de los padres porteños considera que los niños tienen mejor rendimiento que las niñas en temas vinculados a tecnología e informática. Así lo indica la investigación "Infancia, Ciencia y Tecnología: un análisis de género desde el entorno familiar, educativo y cultural", realizada por la cátedra regional UNESCO Mujer, Ciencia y Tecnología en América Latina - FLACSO Argentina, junto a la asociación civil Chicos.net, con el apoyo de Disney Latinoamérica.

El estudio, realizado entre abril y octubre de 2017, consistió en entrevistas a 180 niñas y niños entre 6 y 10 años de las ciudades de San Pablo, Brasil, Ciudad de México (CDMX) y Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pertenecientes a sectores socioeconómicos medio, medio-bajo y bajo, de escuelas públicas y privadas. Asimismo padres y docentes fueron estudiados a través de focus groups y cuestionarios cuantitativos, donde se analizó cómo estos adultos influyen en la relación de las niñas con las disciplinas STEM (acrónimo que en español significa: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

En Ciudad de Buenos Aires, la mayoría de los padres y madres piensa que los varones tienen mejor rendimiento en tecnología (30% varones, 8% mujeres), matemáticas (20%, 17%) e informática (21%, 11%) y las chicas, en ciencia (21%, 14%).

Las carreras STEM, y capacidades afines, son muy requeridas en el mercado laboral, donde hay más demanda de talentos que egresados y estudiantes. Y es recurrente la preocupación por la escasa presencia femenina en estas disciplinas y forma parte de las metas de los objetivos del Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (agenda 2030), que impacta de forma negativa en la productividad y competitividad económica de los países. Gobiernos, organizaciones sociales y empresas están emprendiendo iniciativas para atraer a las mujeres hacia carreras y puestos de trabajo técnicos.

En las tres ciudades estudiadas, la mayoría de los padres y madres consideran a las disciplinas STEM, "las profesiones del futuro". Sin embargo, no las conocen bien. En la Ciudad de Buenos Aires, ingeniería es la disciplina que reconocen con mayor facilidad, en particular la civil y mecánica.

La investigación refleja que el gran fantasma para los padres es que sus hijos no tengan buenos trabajos y salarios. Asimismo, en CABA, SP y CDMX, los adultos dicen que las profesiones STEM representan estatus a nivel social. Tanto padres y madres como docentes señalan que el estudio de este tipo de carreras demanda mucho esfuerzo y que quienes lograr avanzar en estos campos son personas inteligentes con habilidades para el pensamiento abstracto.

La investigación, liderada por Gloria Bonder, directora de la cátedra regional UNESCO Mujer, Ciencia y Tecnología en América Latina (FLACSO-Argentina), indica que niñas y niños relacionan a las disciplinas STEM con actividades determinadas y no con profesiones. Entonces, vinculan a la ciencia con los experimentos de laboratorio, a la tecnología con computadoras, a la ingeniería con la construcción de edificios y a las matemáticas con la enseñanza.

Además, 9 de cada 10 niñas vinculan a la ingeniería con afinidades y destrezas masculinas. Sin embargo, todos los niños opinan que las disciplinas STEM pueden ser desempeñadas tanto por varones como por mujeres. En CABA, el interés de las niñas por las matemáticas disminuye a medida que avanzan en el trayecto escolar. Un 30% de ellas indica que, lo que menos le gusta del colegio, son las matemáticas. Entre los 9 y 10 años ese porcentaje aumenta a 40%.

¿Lo que más les gusta?

Las materias relacionadas con la expresión como lengua y plástica son las elegidas por las niñas. Computación fue señalada como preferida sólo por un grupo minoritario de niños y niñas de 6 a 8 años.

Como se podría suponer, los dispositivos tecnológicos ocupan un lugar central en la vida de los niños, especialmente fuera del ámbito escolar. Dicen que estudiar con ellos, incentiva su interés por aprender, y los suelen usar para jugar y en último lugar, se ubica hacer la tarea y leer (en aproximadamente un 20%, tanto para niñas como niños).

STEM y STEAM

STEM es una nueva forma de concebir el aprendizaje. Busca mejorar la calidad educativa y se basa en la articulación de 4 disciplinas (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática) que incentiva (entre otras bondades) el desarrollo de habilidades como la creatividad, la innovación y resolución de problemas.

La investigación concluyó en que los docentes de ciudad de Buenos Aires observan que en las escuelas existe poco incentivo para las habilidades STEM en las niñas. "El problema es el formato escolar que es opuesto a todo lo que promueve el movimiento maker o tinkering (aprender haciendo, usando las manos), que incluye todo tipo de actividades donde no hay horario y se trabaja por proyecto, y se conectan distintas disciplinas. La escuela tiene que dar un vuelco de 180 grados para poder garantizar que todo este nuevo pensamiento pueda entrar", dice Marcela Czarny, presidente de Chicos.net.

"El enfoque y equidad de género hay que trabajarla con los varones. Las chicas entienden más de que se trata. En los focus groups en los que estuve y se hablaba de colores de nena o de nene, o se planteaba si una chica puede trabajar arreglando una computadora, las nenas decían "es de todos por igual" y los varones presentaban más conflicto", agrega la especialista.

Desde la asociación civil Chicos.net trabajan junto a Disney en el desarrollo de varios programas orientados a incentivar el interés, por ejemplo, en estas disciplinas. "Capacitamos a miles de docentes por año en temas de cultura digital. Estamos por lanzar un curso, capitalizando la educación no formal, que avanza más rápido que la no formal, que se llama "Tecnología, arte y ciencia para crear". Es para las escuelas, para que se vayan amigando con este concepto maker y tinkering. Los queremos acercar a este movimiento que nosotros consideramos STEAM, no STEM, porque el arte tiene un lugar estratégico", dice Mariela Reiman, directora de Chicos.net.

Un ejemplo de STEAM es Klink, un proyecto de dos jóvenes argentinos (Nicolás Laenas e Ignacio Gimenez) que desarrollaron algo así como los LEGO del sonido. Son pequeños bloques que se conectan entre sí para armar circuitos de música y sonido. Si bien no llegaron a recaudar el dinero de su campaña de crowdfunding de Idea.me, continúan desarrollando kits educativos con material didáctico y talleres para grandes y chicos.

Por su parte, Belén Urbaneja, directora de ciudadanía corporativa y brand management de Disney Latinoamérica cuenta que desde su área están trabajando con los desarrolladores de contenido como asesores, para saber cuáles son los temas que hoy son relevantes para sus audiencias, y cómo éstas están cambiando.

"Las protagonistas femeninas hoy tienen otro perfil y ha sido toda una transición. La serie Hyperlinked en Estados Unidos, es de un grupo de niñas de la secundaria que trabajan en resolver problemas difíciles, a través de la programación y las ciencias. Se hicieron investigaciones para entender qué repercusión tuvo esta serie en las audiencias y se comprobó que las niñas que vieron la serie, están más inspiradas para seguir carreras de estas disciplinas", afirma Urbaneja.

Desde América Latina Disney está trabajando en contenidos para desarrollar personajes que puedan reflejar los resultados de este estudio. "No sólo estamos enfocados en revisar los contenidos en este sentido, sino también en alinear las formas de hacer marketing y publicidad, para entender que estamos alineados a estos nuevos valores. Es una construcción y estamos en este momento en la revisión", finaliza.

La clave: el hogar

Uno de cada tres padres piensa que la baja participación de las mujeres en disciplinas de ciencia y tecnología se debe al gusto personal de las niñas y a que ellas reciben pocos estímulos en el hogar y en la escuela. Sin embargo, en sus hogares, en general espacios con menos reglas, los niños demuestran más interés respecto de actividades STEM. El 60% de los niños y niñas, expresan que les gusta mucho realizar experimentos.

"Las familias, tanto padres como madres, ven videos sobre la naturaleza, sobre investigación científica, sobre los animales. Y ver estos contenidos de buena calidad en sus hogares les gusta más que en el formato escolar", afirma Bonder quien ha coordinado la investigación. Destaca la aparición de un nuevo paradigma. "Consiste en cómo se aprende la ciencia, la tecnología, la innovación. No es tan nuevo. UNESCO tiene un programa desde hace ya 3 años, que llama TeachHer (incentiva a mujeres y niñas a volcarse a disciplinas STEAM). Estamos formando docentes y estimulando a los tomadores de decisión de los ministerios de educación que ven en esto una potencialidad", señala.

La realidad que destaca Bonder es que la educación tradicional no está dando buenos resultados. "Perjudica a niñas, niños y países. Esta investigación es como un caleidoscopio. Muestra un proceso de cambio", finaliza.

Se puede acceder a estudio y a las recomendaciones para adultos, en compromiso.disneylatino.com/infancia-ciencia-tecnologia, que también estará disponible a la brevedad en el sitio de FLACSO y Chicos.net.

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